La mujer y el sol
(Daniel Alejandro Gomez)
El sol entra por las cortinas;
la mujer de los labios rojos,
palpado un cutis de ámbar.
Cortinas verdes, igual a bosques sutiles;
la cama bajo el esbelto cuerpo
de la mujer.
Bailando en un polvo de duraznos
se difunde la luz del día.
Y en los ojos de la mujer
naciendo el sol,
como las olas sobre la mar.
Sal en las pupilas. Pestañas en azúcar.
Las manos visten una piel,
de seda y delicada; y el amor
dejó su sombra en ella.
Hoy es un nuevo día.
Labios rojos.
Besos que la noche aguarda:
la luna abrazará aquella boca.
Y un hielo blanco, quieto y amable,
sobre el caliente aliento
de una boca en medio de su sangre.
Sol que va entrando por las cortinas;
y él se desliza por la piel:
desnuda de sombra y de noche.